Atómica, un puñado de Peta Zetas a la boca.


Dulce y explosiva una mezcla para mi perfecta. Película de espionaje, de esas que si veo en la tele quizás me quede mirando, pero no me atrapan mucho, ¿Qué tiene esta de distinto?

Charlize Theron, me acuerdo inmediatamente de Monster del 2003 dirigida por Patty Jenkins (Wonder Woman) y por la que se ganó un Oscar, después está furiosa en Mad Max con su cabeza rapada y su brazo mecánico, y la veo ahora encarnando a la Agente MI6 Lorraine Broughton, más pateaculos que nunca, pero como dije es un dulce que te hace feliz mientras dura, el guión resulta en un Macguffin donde no entiendes las motivaciones de nadie, pero disfrutas de sobremanera las escenas de acción, la mayor parte de la película se resume en: combos iban y combos venían, aparte de eso y como no me senté a ver una gran historia rescato todo el resto de la película.

Charlize es el centro de todo, lo demás es puro ornamento, ella se luce derrochando magnetismo y sensualidad incluso estando llena de heridas, moretones y con un ojo en tinta, los que trata con duchas de hielo (muy Madonna) y tomando vodka para curar las heridas internas (obvio), cuando está en su labor es pura frialdad y carácter, claro, debe conseguir una lista de nombres y evitar que más personas mueran, en medio de eso debe librarse de sus perseguidores con lo que tenga a mano, un zapato de taco o una manguera, da lo mismo, esas escenas son lo máximo en especial un plano secuencia de unos 10 minutos sin música de fondo y en tiempo real lo que la hace aún más visceral, logras sentir el miedo y cada golpe limpio.

Hay otra pelea detrás de una pantalla de cine mientras se proyecta Stalker de Andrei Tarkovski, 1979, supongo que la intención era darle contexto histórico, pero el resultado me gusta mucho más que el simbolismo, le da algo de romanticismo. Lo más asombroso de esto es que Charlize hizo el 98% de sus escenas y la fuerza no es algo que se pueda actuar, eso es el resultado de puro entrenamiento y los 4 dientes que se quebró durante el rodaje de la película.

James McAvoy, David Percival en la película esta excelente como siempre y en algún momento dice algo como “Las mujeres siempre se interponen en el camino del progreso” si dices eso en una película como esta uff… no diré más que eso, ha y como no mencionar lo que obviamente más se comenta de la película, las escenas de sexo que Lorraine comparte con Delphine (Sofia Boutella), que en realidad son los únicos momentos donde vemos la vulnerabilidad de Lorraine, la química entre ellas funciona y eso se agradece, todo en función de que sean nuestros sentidos los que conduzcan la apreciación de esta película, porque de eso se trata, buena música, colores neón, heridas que se ven y harto combo-patada, fuegos artificiales, challa, da lo mismo su misión de entretener la cumple con creces y nos deja con gusto a poco, con eso quiero decir que si Bourne es toda una franquicia, yo espero tranquila que Atomic Blonde o Atómica se convierta también en una (cosamaslinda) disfrútenla. Chao.

Atómica, un puñado de Peta Zetas a la boca.

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Francisca Marquez
Francisca Marquez
No sé si me gustan más las papas fritas o las películas, pero ver películas comiendo papas fritas es de mis cosas favoritas y más que ver películas, me gusta hablar de ellas.