Además de presentarse en el Festival Maquinaria 2010, que se celebrará el 9 de octubre en el Club Hípico, los fanáticos que queden con gusto a poco, tendrán la oportunidad de verlos nuevamente el 13 de octubre en el Teatro La Cúpula, del Parque O’Higgins.

A través de la red social Twitter, el grupo de Boston, dió a conocer la noticia. Todavía no se dan a conocer el precio de las entradas y en que sistema de tickets se venderán, pero anunciaron que todo esto se informará pronto.

Comentario: Pixies en Chile
Ante la cantidad de conciertos que vienen, más de 60 shows programados en los siguientes meses, hay uno que vale la pena destacar como lo último que hay que hacer por el rock alternativo de los 90. Ver el show de Pixies en Maquinaria en primera fila. Primero por que estamos hablando de una banda que inspiró a todos los otros grupos que vienen a ése festival, lo admitan o no. Segundo por que fueron muchos los años en los que buscamos a cientos de bandas que sí pasaban por nuestros escenarios y que asimilaban el espíritu novedoso del cuarteto de Boston. Y tercero por que es probable que no volvemos a verlos y eso sería perderse un pedazo de historia, una de las últimas trazas originales del rock alternativo que ya no existe.
El Otro Yo, Fun People y Santiago Rebelde podían ser los impostores en los 90, que independiente de su calidad y relevancia, rendían una pleitesía declarada y eran el vínculo estilístico con bandas anglo de mediano éxito y que se salvaron de la aplastante avalancha grunge. A ésos grupos había que buscarlos como arqueólogos, había que sumergirse en disquerías con nombres raros y dueños pesados.
Pasaron décadas para que la marca de una generación pusiera su nombre en los medios chilenos debido a que harán su show acá. Pasó tanto tiempo que algunos lamentablemente, por deudas de adulto, se los perderán, y por estos días están odiando a un festival por su alto costo para nada de indie.
Por que para algunos la noticia nos llega como cuando miramos la sala donde estudiamos, hay buenos recuerdos y otros no tanto, pero al final son todos nuestros. Pixies -duende en español- eran nuestros también. Cada walkman ochentero y noventero que hizo sonar Bossa Nova, Trompe le Monde, Doolittle, Surfer Rosa o Come on Pilgrim tuvo un dueño feliz. Esos discos eran la salvación a lo plano del rock más pesado y al pop oxigenado de discoteca, una forma de encerrarse en los audífonos sin escuchar nada más que grandes canciones, todo en un punk comprensible. Si hubiese existido internet entonces, quizás todos sabrían hoy quien es Pixies, pero ya en los noventa las radios y los canales de música ponían otra cosa, era mejor el look de un frontman rubio con las uñas pintadas en las portadas de las revistas, aún si éste había sido descarado en el uso de las melodías y de las estructuras que les robó al cuarteto que cierra Maquinaria.
Hoy cuesta desenterrarlos, las nuevas generaciones no entienden que el pop pueda ser subversivo, además no comprenden que gente normal haga canciones raras, eso se lo dejan a la gente freak con peinados que parecen comestibles y con tatuajes en el cuerpo. Pixies inició los 90 en los 80, dice un músico por ahí, con velocidad, angustia y pulcritud. ¿Su sonido?, aún cuando estás oyendo la canción más sucia y desarmada, pareciera que estuvieran tocando al lado tuyo, una prueba de un trabajo único centrado en la fuerte presencia de la batería y del bajo, todo adornado por una guitarra ruidosa y perfectamente irónica. El primer disco de Weezer está hecho con calco a ése espíritu, pero no es el único que debe agradecer esta forma de hacer música. Nada Surf, Nirvana, Smashing Pumpkins y hasta Radiohead tienen pegado el estigma de la banda con canciones extrañas, cortas y pegajosas, el hard rock pop que nació en los 90.
A Pixies hay que verlos en primera fila, pero a muchos no le alcanzará el presupuesto. Quizás habrá jóvenes que se irán antes que toquen, tal vez algunos todavía se preguntan para qué los traen, son dudas totalmente comprensibles, además esta reunión del cuarteto es dulce y agria al mismo tiempo. Si vieron “Loud Quiet Loud”, el documental de la gira de reunión, se darán cuenta que como personas normales, los cuatro músicos aún sufren de la ácida mezcla que provocan juntos. Eso hace más valioso su arribo, por que los buenos grupos son muy pocos y casi siempre producen una mezcla incómoda, aquellos que logran marcar una generación se cuentan con los dedos de las manos y éste es uno de esos casos.



Facebook
Twitter
YouTube
RSS
genial nota los pixies son los beatles d emi generacion.. sin ellos los 90 hubieran sido un brodrio de bandas ellos fueron el puente entre los 80 y 90 creo yo
harán algún concurso para ganar entradas para ver a PIXIES????
me muero x verlos.
Muy buena la nota
yeah!
m
conchhhh!!!… el mismo dia que regina spektor..
el universo conspira contra mi..
ooooo.cresta!!!